Informe de lectura No. 3
Popularizaciones de la ciencia y la tecnología en América Latina. Mirando la política científica en clave educativa.
América Latina ha ido gradualmente adoptando una serie de estrategias y de políticas enmarcadas en el desarrollo de la región. Para esto, los dirigentes de los diferentes países latinoamericanos han ido proponiendo la creación de instituciones que contribuyan con la popularización de la ciencia y la tecnología, con el fin de apuntarle al desarrollo educativo, económico y social. Desde tiempos cómo la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, se tomaron iniciativas en países como Estados Unidos para impulsar su desarrollo científico, cultural y educativo, con la base de ser el camino para llegar a un elevado bienestar social. Para plasmar estas propuestas a la realidad, se crearon entidades como la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID), que sumada a la Organización de los Estados Americanos (OEA), y de las Naciones Unidas para Educación, la Ciencia y la cultura (UNESCO), ofrecen apoyo financiero para programas de educación, ciencia y tecnología en países subdesarrollados.
En la década de los sesenta y setenta, la Comisión Económica para América Latina - CEPAL, respaldó las críticas de una generación de intelectuales latinoamericanos que se agruparon bajo el nombre de Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Sociedad (PLACTS), quienes criticaban el modelo de desarrollo lineal como principio organizador de la política de ciencia y tecnología. Estos pensadores establecieron la denominada Teoría de la Dependencia, introduciendo ideas como centro-periferia, dominación cultural, neocolonialismo, aculturación, etc.
La idea de implantar estas estrategias de masificación de la ciencia y la tecnología, se planeó con la aprobación de la sociedad, y por ello se buscaba convecerla de la importancia de aplicar este desarrollo para el bién de la sociedad.
Los momentos de este proceso han sido:
Primer momento:
Se ubica entre las décadas de los sesenta y setenta, marcado por el surgimiento de los consejos nacionales, y caracterizado por una divulgación orientada a ganar el apoyo de la población para la ciencia, y su desarrollo endógeno, razón por la cuál su orientación principal estaba relacionada con la promoción de la ciencia y la tecnología nacional, al punto que se suponía que la sociedad tendría que incorporar esos conocimiento científicos para superar el subdesarrollo y los problemas sociales.
El segundo momento:
Se sitúa en la década de los ochenta, y está animado por la democratización del conocimiento, y el interés de que la ciencia y la tecnología lleguen a todos los ciudadanos, buscando que estos nuevos valores se conviertan en parte de la cultura de los diferentes países. La noción de cultura que subyace está relacionado con la necesidad de transformar un pueblo inculto, bajo el supuesto de que el único conocimiento válido es el de las ciencias. Este periodo está marcado por el surgimiento de nuevas estrategias de divulgación articuladas con las mass media, tales como las páginas sobre ciencia en los periódicos, la emisión de programas de televisión, la creación de revistas y colecciones de libros sobre ciencia.
El tercer momento corresponde a las dos últimas décadas de 1900 y 2000, comenzando desde el nacimiento de la Red-pop. Este periodo es caracterizado por el posicionamiento social y la institucionalización de la ciencia y la tecnología, con la aparición de políticas específicas, así como por la promoción de nuevas relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad. Se introducen nuevos términos como: apropiación, participación de la sociedad, sociedad del conocimiento, entre otras. Paralelamente esta etapa está marcado por la irrupción en la década de los noventa de las políticas de innovación. Esta nueva ola inspirada en las economías avanzadas, es aplicada en la mayoría de países de América Latina, paradójicamente sin mucha innovación.
Con la aplicación de estrategias en ciencia y tecnología en la sociedad, la calidad de la educación ha mejorado, ayudando a que muchos estudiantes puedan hacer uso de las herramientas tecnológicas que ya se han popularizado en continentes como Europa, y Asia, contribuyendo al acceso a la información. No obstante, las políticas científicas relacionadas con la educación en la región carecen de investigaciones profundas debido a lo reciente que son.
Se han hecho investigaciones sobre la historia de las relaciones de la popularización de la ciencia y la tecnología, con las políticas científicas relacionadas con la educación, y se han aplicado en algunos países estrategias de masificación de estas herramientas. Por ejemplo, en Chile se instauró el programa “Explora” , el cuál “ Es un Programa Nacional de Educación no Formal en Ciencia y Tecnología, creado en 1995 por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica - CONICYT, Chile” , así como “Ondas” de Colciencias, el cual es una estrategia fundamental para el fomento de una cultura ciudadana y democrática en la población infantil, y juvenil colombiana, a través de la investigación como estrategia pedagógica”
Se han creado programas en diferentes países de Latinoamérica orientados a que la población pueda acceder a la tecnología, y a la ciencia. En primer lugar, en la región, se ha invertido en ciencia y tecnología en Museos de ciencia, los cuáles se han convertido en la bandera de la ciencia y la tecnología.Sobrepasaron las 100 instituciones en el siglo XXI. En segundo lugar, la estrategia Red-Pop, Red de Popularización de la Ciencia y de la Tecnología de América Latina y del Caribe, la cual es “Una Red interactiva que agrupa a centros y programas de popularización de la ciencia y la tecnología, y que funciona mediante mecanismos regionales de cooperación que favorecen el intercambio, la capacitación y el aprovechamiento de recursos entre sus miembros”, ha sido una gran estrategia para apoyar las iniciativas en ciencia y tecnología de la región. Esta Red nació en el 2005 con el apoyo de la UNESCO. En tercer lugar, las diferentes políticas públicas en este campo que se han discutido en los diferentes países, orientadas a regular y apoyar el aumento del número de iniciativas, han sido un gran esfuerzo para impulsar estas acciones. En este sentido, en Colombia por ejemplo se lanzó en el 2005, “la política de apropiación social de la ciencia, la tecnología, y la innovación, (Colciencias, 2005) , la cuál ha sido una gran apuesta por parte del Estado Colombiano para apoyar la innovación en ciencia y tecnología, y sus relaciones con las políticas públicas de educación
CIBERGRAFÍA:
Popularizaciones de la ciencia y la tecnología en América Latina. Mirando la política científica en clave educativa. Manuel Franco Avellaneda / Irlan von Linsingen Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 16, núm. 51, octubre-diciembre, 2011, pp. 1253-1272 Consejo Mexicano de Investigación Educativa Distrito Federal, México.